Contra el innecesario coste (gratuito o no) de los libros de texto
By Gabriel de la Mora on Abr 16, 2007 in General, No agro, Vida estudiantil
No hay política hoy día en España que atienda más a los intereses de determinado grupo económico que la de los libros de texto. Y como el consumo y el endeudamiento de las familias, según parece, es muy alto, tampoco hay partido político que no diga alguna tontería electoral al respecto. Pero nada harán por atajar el problema.
Y es el desorbitado coste que supone para las familias la vuelta al cole y en especial los innecesarios libros de texto. ¿Por qué que cada año hay que comprar, obligatoriamente, determinado número de libros? Pues porque profesores, centros educativos y autoridades competentes así lo quieren. Y así lo quieren principalmente por el grandísimo beneficio que supone esta historia para cuatro editoriales, como la del amigo Polanco. Aunque la excusa, como siempre en estos casos, sea la economía de las pequeñas librerías.

Los “libritos”
Claro que son innecesarios los libros de texto, no hace falta más que darse un paseo por otros países. No hay más que darse cuenta de que las materias no han cambiado en cientos de años, aunque la forma de enseñar lo haya hecho, ¿por qué iban a cambiar en uno? Y si lo hicieran para eso está el profesor, para que amplíe, reduzca o cuente su vida, libertad de cátedra o algo parecido. Para que adapte el temario de siempre a los tiempos de cada época. Que las integrales de Leibniz son las mismas desde hace varios siglos, al igual que la Constitución doceañista, o la teoría celular de Koch.
Y es que es tan fácil como que los libros sean propiedad de los centros e implementar un sistema de préstamo, gratuito o no, para los críos; fíjate que complicado, y ciento y pico euros menos por niño y temporada. Y ni siquiera sería necesaria una orden a nivel estatal o autonómico, un centro que quisiera que las familias voluntariamente decidieran sobre tal gasto podría hacerlo sin problemas. Que fuera el centro el que al acabar las clases, comprara, a los que quisieran venderlos, los libros de texto usados en buen estado. El siguiente año el centro los prestaría a los nuevos alumnos, por un precio simbólico; dinero que se utilizaría en reponer y comprar más libros de texto. Y quien quiera comprar libros nuevos que los compre, el que no quiera siempre podría tenerlos prestados, en buen estado, a bajo coste.
Sistema sencillísimo y que seguro que en más de un centro se practica al menos de forma parecida, quiero recordar que en el Colegio de Primaria de Ainsa, en el pirineo oscense, se llegó a practicar, por lo menos algún año. No sé si seguirán o no. Y es que además muchas son las ventajas. Las familias ahorrarían en ellos si quisieran, los bosques agradecidos (menos consumo de papel) y los niños aprenderían a cuidar los libros, dado que no son suyos y tendrían que devolverlos en buen estado, si no quisieran pagarlos por un uso inadecuado.
Y si los temarios cambiaran y fuera imprescindible cambiar los libros con este sistema no habría problema, ya que es dinámico. Eso si los profesores vieran la necesidad de contar con libros de texto, porque yo en bachillerato tuve más de alguna asignatura donde jamás toque “el libro”, el profesor de Química, por ejemplo, daba apuntes y problemas al estilo universitario, y no era necesario ningún texto académico. De hecho todavía quiero recordar que ni siquiera compré el libro de Historia en 2º, lo que me llevó por cierto incluso a ser expulsado de la clase en cierta ocasión, divertida anécdota protagonizada por mi compañero Pablo, servidor y D. Jorge Sánchez Olivera, sociata profesor, ex-concejal socialista de cultura del Ayto. de Salamanca y actualmente Jefe Provincial de Tráfico, uno de los carguitos de recompensa por los innumerables años al servicio de la causa socialista en la provincia. Sólo con la de futuros votantes que ha debido de conseguir, durante sus años de docente, se comprende el chollete que supone tal carguito a dedo del PSOE.
Y que nadie se preocupe porque se reduzca la actividad económica, que las familias ya sabrán en qué gastarse los ciento y pico euros por niño que voluntariamente se podrían ahorrar. Seguro que en algo más provechoso.
Pero dudo mucho de que a los políticos les interese tal política educativa. Lo más que se les oye decir es plantear la concesión de becas para las familias, que ya es el rizo de la sinvergonzonería. Ahora son los consumidores los que gracias a determinadas normas, hechas a favor de determinados grupos, están pagando el pato. Si el Estado o las Autonomías sufragan este innecesario coste serían los contribuyentes, es decir todos, los que estaríamos pagando la ineficiencia, generando ahora además inequidad.

El exfranquista, el beneficiado por definición
Ineficiencia por usar mal los recursos, acordarse de los cañones y la mantequilla, y ahora inequidad por estar gastando recursos públicos para favorecer a cuatro forrados, los del sector editorial, cuando podrían gastarse en cosas más útiles para promocionar, igualdad de oportunidades, las clases sociales más bajas. Me recuerda a la PAC. En un primer momento se sostenían los precios, pagaba el consumidor, ahora con las ayudas compensatorias y la reducción de precios es el contribuyente el que paga, para favorecer a cuatro terratenientes forrados, ese 20% que se lleva el 80% de los recursos públicos que van al sector agrario, llámense Chirac, Arias Cañete o Isabel II de Inglaterra, aunque siempre haya unos ciertos beneficios colaterales, que nunca justifican el enorme gasto innecesario.
p.d. Como verán donde pongo el acento y el grito en el cielo es en la obligatoriedad y en la falta de decisión que tienen las familias al respecto, no tanto en la necesidad o no de libros de textos nuevos todos los años. Eso debe ser cuestión de las familias, no de las editoriales a través del aparato coercitivo normativo estatal-autonómico.
Amén Hermano!
Armando | Abr 16, 2007 | Reply
Amén.
Te voy a “blockquotear” este post tuyo en el mío, por lo que has dicho sobre los libros, algo que llevo yo diciendo desde hace tiempo, y por la foto y el pie de foto de Polanco. Te vas a condenar….
Darco | Abr 22, 2007 | Reply
soy un condenao de nacimiento ya…
wininu | Abr 22, 2007 | Reply
Compañero no puedes imaginar la sorpresa que me he llevado al leer tu artículo, yo también fui ex-alumno de sanchez olivera y padecí su sectarismo( como profesor, en cambio, me parece de los mejores).
Pero yo creo que no era el funcionario más sectario de los que en el instituto Mateo Hernandez moraban,
recordemos a ese jefe de estudios que en sus clases de geografia nos hablaba de los supuestos chanchullos del alcalde en cuanto al depósito de aguas, o a la directora que colgó en el salón de actos las pancartas del no a la guerra( ahi siguen), o a esos bedeles que siguiendo órdenes tiraban a la basura sin desembalar los periodicos que ABC mandaba gratuitamente al centro( viva la cultura y la tolerancia). Era la dictadura de la progresía..Pero también tengo muy buenos recuerdos de profesores y profesoras que nos apoyaron porque se encontraban en la misma situación( a diferencia de que nosotros acabamos el instituto y ellos siguieron sufriendo venganzas politicas y criticas de la superioridad.
jacs | Jul 20, 2008 | Reply