Escuchando la radio en la 2ª vuelta del saneamiento ganadero
By Gabriel de la Mora on Dic 11, 2009 in Ganadería, General, Sequías e inundaciones
Hoy viernes toca que los veterinarios de Avescal, contratados por la Junta de CyL, recojan muestras para realizar un diagnóstico de brucelosis y demás, aparte de vacunar de la temida Lengua Azul. Y ya de nuestra cosecha realizar otras operaciones de manejo rutinarias…
El jueves sin embargo, habida cuenta de la situación económica del sector, son comentadas las actuaciones radiofónicas de señor padre, todo generoso, que con el interés de que los medios de comunicación se hagan eco de la realidad diaria de agricultores y ganaderos, ayer jueves tuvo a bien intervenir en Radio Popular, como todavía le llama a veces, a la COPE, a la 1 de la tarde. No sé si llegará a quien debe de llegar, pero al menos a los ganaderos que por inmensa mayoría se sentirán identificados es un alivio pensar que todavía hay algún lugar donde se dicen las cosas sentidas en propias carnes, y no desde atalayas lejanas, a sueldo estatal, estilo dirigencia de sindicato obrero.
Las premisas de lo dicho no son más claras:
1. El año pasado la otoñada no fue y no hubo primavera, que es lo importante. Es decir, la alimentación del vacuno corrió, corre y correrá a cuenta del ahorro y el capital que tuviera el ganadero. Los desastres de sequía que tienen estas cosas.
2. La otoñada actual ha venido tardía y en las zonas frías las ovejas han podido tocar algo de hierba, pero el vacuno mayor no va a llegar a olerla. Es decir, se sigue alimentando, a base de dinero, al ganado vacuno.
3. Paja ha habido, no en Salamanca, pero sí en otras zonas, y se ven los camiones venir hacia la zona oeste de Salamanca. Pero para irse a Portugal, pues el Gobierno portugués estaría subvencionando la compra de dicho insumo. La paja es el alimento por excelencia para épocas de penuria.
4. Además la imposición de la vacuna de la Lengua Azul trae numerosos problemas a los animales: desmejoramiento general, parásitos, mal pelo, abortos, partos prematuros, etc. Y encima no existe ninguna compensación por un imperativo de Sanidad Animal de una enfermedad que no afecta al vacuno, pero que sufre indirectamente, a través de los efectos secundarios de la vacuna.
5. Nuestros montes adehesados siguen sin conocer situación de mejora, tras largos años de prometedoras promesas de ambientalización de la PAC
Así que las conclusiones no pueden ser de otra manera…
1. El Gobierno debe subvencionar la adquisición de paja a los ganaderos.
2. Debe apoyarse el olivado del sufrido encinar, dada la situación tan precaria del mismo. Dicha poda no compensa económicamente en ningún modo al ganadero, y por tanto no la puede realizar. Sin embargo el monte es de propiedad pública, de todos los españoles, y es necesario conservarlo, las podas de limpieza son una excelente herramienta. Además proporcionarían un alimento fibroso al ganado, excelente en esta época de penuria, como es el residuo de la poda, que por estos lares llamamos ramón.
No son grandes medidas, pero son absolutamente justas y eficientes.
En primer lugar la crisis del crédito, el consumo y la sequía, son factores absolutamente externos al ganadero de vacuno, que sin comerlo ni beberlo se encuentra endeudado con un banco a punto de intervenir, sin llover desde Febrero, y sin que se consuma desde bastante tiempo atrás. Qué menos que se procure una ayuda temporal a la compra de paja, además de agricultores hispanos, hasta que se pueda decir que las condiciones primaverales sean normales.
En segundo lugar es algo repetido hasta la saciedad, el monte es un bien público, y por tanto debe existir una corresponsabilidad entre el usufructuario directo, el propietario del suelo, y el Estado, es decir, todos. Si queremos árboles, y sobre todo, queremos limitar las actuaciones de los propietarios del suelo sobre ellos, debemos también apechugar. No creo necesario enumerar los beneficios de las masas forestales en buena conservación, ni decir tiene comentar el pésimo estado de los encinares españoles.
Es la conservación del bosque una de esas medidas necesarias, con la que se puede justificar déficits, porque los beneficios son a muy largo plazo. Sufrir hoy para disfrutar mañana. Precisamente la forma de contrarrestar lo que se dice del déficit, gastar para hoy, para que lo paguen los de mañana. Invirtiendo en el monte es todo lo contrario. Se crea empleo hoy y además se generan beneficios mañana, por supuesto también económicos, por si algún pesetero se cree que no…
Qué cosas hablan los ganaderos “tradicionales”…
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