Los otros depredadores de la naturaleza
By Gabriel de la Mora on Nov 17, 2009 in Bolivia, General, Medio ambiente
Estos días recapacito sobre mis andanzas por los valles interandinos de Chuquisaca y los llanos de Santa Cruz, allá en tierras bolivianas.
Y el tema es la deforestación forestal y sus causas. Es discusión habitual, en ciertos foros muy europeos y algo progres, plantear la situación en los términos vistos con frecuencia en algunos documentales, algunos textos técnicos, y en muchos otros documentos, más ideológicos que otra cosa. Y esta no es otra que la deforestación por la acción humana, en su variante empresa extranjera europea o americana, a través de la explotación maderera indiscriminada o similar. Esta causa, única y casi excluyente, convive con la idea de que además gracias a esa explotación de los recursos naturales, los países ricos son ricos y los pobres son pobres. Quizá sea mucha la simplificación, pero no creo que sea opinable si esta es una creencia bastante generalizada o no, tanto aquí como allá.
Así, al menos por mi experiencia durante los últimos meses, he podido observar las diversas circunstancias de este problema socioambiental, en Chuquisaca y Santa Cruz, departamentos de Bolivia, con dos formaciones ecológicas diferentes. La primera región es semiárida, lo que aquí sería un monte mediterráneo, en precarísimo estado de conservación, vamos que apenas queda un arbolico, por la extracción forestal. Y la segunda sería un bosque subtropical a tropical, convertido en sabana y estepa, para la explotación agraria (agrícola, ganadera y forestal).
En Chuquisaca parece que la mayor causa de deforestación sería lo que un viejo ingeniero de la zona denominaba “los depredadores de la ignorancia y de la pobreza”. Aquellos que, ya sea por desconocimiento de los efectos adversos, o por razones de supervivencia, habían acabado con todo el arbolado existente, en lo fundamental, para poder calentarse en invierno y cocinar alimentos. Y es que esta zona es predominantemente campesina de subsistencia, basada en el minifundio particular y en los montes comunales de todo es de todos, en términos prácticos, de nadie.

Paisaje desarbolado, común en la mayor parte del interandino de Chuquisaca
En Santa Cruz sin embargo la situación se parecería un poquito más a la típica estampa “capitalista”. Allí es cierto que operarían lo que aquel sabio ingeniero recitaba como “los depredadores de la riqueza”, que para él eran los peores (y para quién no), y se dedicaban a la explotación mercantil de las fincas, para la extracción de maderas nobles, cultivos de exportación o ganadería extensiva, sin tener en cuenta para nada la regeneración del bosque.

Paisaje adehesado en la Chiquitanía, Santa Cruz.
Tala, quema y desbroces fueron los instrumentos para llegar a este estado que, dentro las actividades de los llanos es quizá la mejor, construir un bosque adehesado. Las talas de maderas nobles y las quemas para cultivo de soja es otra historia
El 80% de los bosques bolivianos se encuentran en el llano, y por tanto, la primera causa de deforestación en tales zonas, los chaqueos para pastos y cultivos y las talas indiscriminadas, son también el mayor problema de los bosques bolivianos. Sin embargo no está tan claro que socialmente sea esta deforestación la más importante, puesto que la mayor parte de la población no vive en el llano, si no en el altiplano y los valles. Así, en tales zonas, es la extracción de madera para leña y los chaqueos de parcelas, las mayores causas de deforestación. Además mientras que los bosques tropicales del llano son de crecimiento rápido, los bosques del altiplano y los valles son de clima árido a semiárido, lentos en su crecimiento y desarrollo.
Estas cositas nos dicen que una hectárea deforestada en el altiplano y los valles, no sólo afecta a la supervivencia de muchísimas más familias, si no que la regeneración de esos árboles costará infinitamente mucho más tiempo. Así que en realidad el problema más prioritario, a mi juicio, no se encuentra en el llano, si no fundamentalmente arriba, donde los “depredadores de la ignorancia y la pobreza” son abrumadora mayoría, y donde no existen empresas extranjeras de casi ningún tipo, y por tanto, poco beneficio para los habitantes de ningún país “rico”.

El problema no es el chaqueo de una parcela, es la negligencia de hacerlo rodeado de bosque sin control. Esta foto es de los alrededores de Machu Picchu, en Perú, paraíso natural en medio de multitud de incendios forestales, causados por la quema incontrolada de parcelillas en las laderas

Extracción ilegal de madera por campesino, con destino al autoconsumo o para venta al por menor en la ciudad de Sucre, en todo caso nadie pensará que este hombre se irá a hacer rico eliminando el último reducto de bosque autóctono de la zona. Obsérvese así mismo el deplorabe estado del pasto
Aunque siempre habrá quien diga, y no sin cierta razón, que si estos depredadores son ignorantes y pobres, es porque los ricos del país no se han preocupado en ofertar servicios públicos universales ni hacer una reforma agraria en condiciones, por pura avaricia. Hoy diría que tal aseveración no es cierta, al menos en lo de la preocupación, pero no me queda más remedio que aceptar que eso es lo que ha ocurrido históricamente, pues la desigualdad existente no es cosa nueva de hoy, si no que hunde sus raíces en la explotación colonial española e inglesa, continuada con la ofensiva republicana contra indígenas y campesinos, apenas atenuada por la revolución burguesa nacionalista agraria de mediados de siglo, que eliminó el sistema feudal imperante (¡en pleno siglo XX!), pero lo sustituyó por un minifundio ineficiente en el altiplano y los valles, sin ofrecer una verdadera titulización y formación de los nuevos campesinos, que hoy siguen siendo ignorantes y pobres, y para poder hacer fuego y calentarse, no les queda más remedio que eliminar los pocos restos de bosque que le quedan al paisaje andino boliviano.
¡Qué cosas tan parecidas a las acaecidas en España hasta hace tan pocos años! ¿O nadie se ha parado a pensar porque no quedan árboles en nuestras mesetas y llanos? Ahora que suponemos que España es un país rico nos cuesta más acercarnos a la situación porque creemos que hay grandes diferencias, pero echando un poco la vista atrás en el tiempo, España prácticamente durante todo el siglo pasado fue un país campesino, donde los paisanos necesitaban leña para calentarse e importaba poco si dentro de unos años habría quizá demasiado poco bosque.
Y para que hablar de nuestras elites políticas…
pd. Algunos documentos, más técnicos, sobre el estado actual de la cuestión en Bolivia
Cambios recientes y nuevos desafíos para la gestión de los bosques bolivianos
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